Formulación del Plan Especial de Salvaguardia (PSU) de urgencia Nükak Baka. El proceso de formar y vivir como gente verdadera


Investigadores asociados: Felipe Cabrera, Carolina Barbero, Carlos Luis del Cairo Silva, Danny Mahecha

Los Nükak son un pueblo de tradición nómada, contactados oficialmente en Colombia en 1988. El contacto inicial con la sociedad dominante impactó profundamente en la organización sociopolítica de los nükak y, entre otros efectos, ocasionó una crisis generacional que afectó la trasmisión de diversos conocimientos y prácticas culturales[1]. Por esta razón, los Nükak son considerados un pueblo en contacto inicial[2], en cuanto han tenido muy poco tiempo para hacer un balance de los aprendizajes y experiencias del pos contacto y, para desarrollar nuevas estrategias que les permitan garantizar la enseñanza y aprendizaje de sus prácticas culturales en un nuevo contexto de relaciones políticas, sociales, económicas y culturales. Este nuevo contexto ha introducido condiciones adversas para los Nükak, ocasionadas en buena parte por la expansión de la frontera de colonización y el conflicto armado.

Su territorio tradicional se ubica en el interfluvio de los ríos Guaviare e Inírida, en el departamento del Guaviare y la población actual se estima en 650 personas. El idioma nükak ha sido considerado como afiliado genéticamente a la familia lingüística Makú Puinave y es inteligible con la lengua de los Kakua o Bará, en el Vaupés.

La población está distribuida en grupos territoriales[3], los cuales están formados por uno o más grupos locales (conformados por un conjunto de hermanos, sus esposas y, anteriormente su padre) que se identifican y habitan un área específica del territorio con algunos cuñados, afiliados al grupo local como corresidentes (Cabrera, Franky & Mahecha 1999, 1994; Franky 2000). Son polígamos y tienen un patrón de descendencia patrilineal y de residencia posmarital virilocal. Además, como la mayoría de los pueblos nómadas, tienen un tipo de autoridad descentralizado, por lo que los grupos locales tienen plena autonomía para tomar las decisiones que les competen en el ámbito de las relaciones sociales y políticas.

La ubicación estratégica del territorio nükak y el Resguardo Nükak Makú[4], como corredor entre los Andes Centrales, la Orinoquía y la Amazonía,  lo ha convertido en una de las fronteras de colonización más dinámicas de la Amazonia, así como en una ruta que facilita la movilización de tropas, armamento, víveres, y el tráfico de estupefacientes con el que se financian los actores armados ilegales que hacen presencia en la región (Barbero & Cabrera, 2010). Por tal motivo, las autodenominadas Fuerzas Revolucionarias de Colombia (Farc-EP) los grupos paramilitares y el Ejército Nacional se disputan militarmente este escenario desde la década de los noventa. En este contexto, no solo los indígenas se han visto afectados por este flagelo, también lo han sido los colonos que viven en las inmediaciones del resguardo y los agentes estatales a quienes se les imposibilita el acceso a la región, hecho que complejiza la prestación de servicios médicos, educativos, nutricionales y sociales, por lo que la población que habita esta áreas enfrenta una crisis humanitaria de difícil solución (Barbero & Cabrera, 2010; cf Franky, Mahecha & Colino 2010).

Para mitigar los impactos del conflicto armado en las prácticas culturales de los Nükak, en 2004[5], el Ministerio de Cultura declaró Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional (BICCN), según resolución 1473, el Conocimiento sobre la naturaleza y la tradición oral del pueblo Nükak-Makú, declaratoria fundamentada en los resultados de las investigaciones que describieron el sofisticado manejo que tienen los Nükak de los recursos del bosque, así como los dramáticos cambios sociales y culturales que han experimentado desde 1988[6]. Sin embargo, la ausencia de una legislación precisa que permitiera la instrumentalización de la herramienta patrimonial para el caso nükak, impidió que la declaratoria se tradujera en acciones concretas de salvaguardia. En el año 2008 la modificación a la Ley General de Cultura por medio de la ley 1185 y, específicamente, un año después, la promulgación del decreto 2941 de 2009, posibilitaron las herramientas legales para el desarrollo de un documento Plan Especial de Salvaguardia (en adelante PES) para el caso urgente de la declaratoria del pueblo Nükak, que permitiera su inclusión a las listas representativas de patrimonio.

Un año más tarde, en 2010, el Ministerio de Cultura y la Fundación Erigaie iniciaron investigaciones para definir la pertinencia de instrumentalización de la herramienta patrimonial como alternativa para la salvaguardia cultural del pueblo Nükak. Así, se construyó un mapa de actores y tensiones de las manifestaciones culturales y se consolidó un archivo documental y de memoria sobre los procesos de relacionamiento entre el Estado y los Nükak.

Al año siguiente, en 2011, se concretó y diseñó la estrategia para la elaboración del Plan Especial de Salvaguardia (PES) de carácter urgente fundamentada en los procesos de aprendizaje, enseñanza y transmisión de saberes de los Nükak. En la estrategia se plantearon tres lineamientos fundamentales para el proceso de patrimonialización: primero, la definición participativa y concertada de la manifestación a salvaguardar; segundo, el diseño de acciones específicas para los grupos territoriales; y, tercero, el diseño de acciones positivas desde el Estado, para el reconocimiento, valoración y apropiación del patrimonio cultural en contextos de diversidad cultural.

Un año más tarde en 2012, el equipo que adelanta este proceso desde el Ministerio de Cultura y la Fundación Erigaie implementó acciones que corresponden a los tres lineamientos fundamentales.  En relación al primero, luego de reflexionar y discutir con los we´baka´ – ‘líderes’ de los diferentes grupos territoriales nükak – y un riguroso trabajo de revisión bibliográfica y documental, se definió la manifestación a salvaguardar como el “proceso de formar y vivir como gente verdadera “nükak baka´”. Este proceso abarca la constitución de la noción de persona entre los Nükak y está fuertemente relacionado con el manejo de la naturaleza y la tradición oral. Debido a este proceso y a que este concepto abarca todas las dimensiones del mundo nükak, la manifestación definida por la declaratoria (2004) del BICCN deberá ser reemplazada por “nükak baka’ el proceso de vivir/formar gente verdadera”.

En el presente año (2013) en el marco del convenio 625 para la cooperación técnica entre el Ministerio de Cultura y la Fundación Erigaie se acordó la implementación de dos de las líneas estratégicas del PES de Urgencia. Así, se viene desarrollando una investigación colaborativa con el asentamiento de población desplazada de la veredas Altos de Agua Bonita y el Capricho. Con estos grupos locales pertenecientes al grupo territorial Wayari muno se definieron participativamente dos ejes temáticos para la investigación: prácticas de crianza y cultura material. En lo que respecta al primer eje, la observación etnográfica se centra en los cambios culturales de los jóvenes y adolescentes en los nuevos contextos multiculturales. Por su parte en lo que respecta al eje de cultura material, la investigación antropológica se enfoca en los cambios en los usos sociales de los objetos. Sobre estos dos ejes temáticos, además de la investigación etnográfica colaborativa, se vienen desarrollando conversatorios y talleres que permiten a los Nükak hacer una reflexión interna sobre el cambio en el proceso de formar y vivir como gente verdadera. Paralelo a esto se vienen desarrollando actividades de socialización y reconocimiento del PES con el grupo local de la vereda Charras que pertenece al grupo territorial o clan Meo muno. Con ellos se han realizado dos conversatorios sobre la importancia de la salvaguardia cultural generando con esto una reflexión sobre el cambio cultural particular de este grupo.

Por otra parte, en lo que respecta a la línea de acción de fortalecimiento de la capacidad institucional para la prestación de servicios con enfoque étnico diferencial o acciones positivas de parte del Estado, la Fundación ha desarrollado el Diplomado: Construcción de Herramientas para Abordar la Diversidad Cultural. El Ministerio del Interior implementará este diplomado el presente año como parte de las acciones de cumplimiento a las órdenes del Auto 004 de 2009, que inscribe el PES como línea de acción cultural del Plan de Salvaguarda Étnico del pueblo Nükak.


[1] Una descripción detallada de las consecuencias del contacto con la sociedad mayoritaria  se encuentran en Cabrera et al. 1994,1999, Franky et al 1995. Mahecha et al 1998, Riaño 2009, Barbero et al 2010 y Cabrera et al 2011, entre otros.

[2] De acuerdo a la Organización de Naciones Unidas, este tipo de pueblo es “aquel que mantiene un contacto reciente con la población mayoritaria; pueden ser también pueblos que a pesar de mantener contacto desde tiempo atrás, nunca han llegado a conocer con exactitud los patrones y códigos de relación de la población mayoritaria” (ACNUDH, 2012, p.10).

[3] Los Nükak diferencian los grupos territoriales según la cuenca con la que están asociados –Wayari muno ‘gente del Guaviare’ y Mipa muno o ‘gente del Inírida’. “A otro nivel, muno también designa la ubicación relativa de uno o varios grupos locales con respecto a otros (Taka yudn muno ‘gente del centro o pecho del territorio’, Meu muno ‘gente de las cabeceras de los caños o de la coronilla’ y Juu muno o Düi muno ‘gente de las desembocaduras de los ríos y caños, o gente de río abajo’)” (Franky, 2011, p. 14).Otros grupos se definen por características específicas del área en que residen; ese es el caso de los Wana’ a müj muno o ‘gente de Caño Wana’ [árbol frutal]’, Muabe’ muno o ‘gente del rebalse -que es como denominan a los Juu muno o Düi muno. También se reconocen por el nombre del líder, como sucede con los Kirayi muno o gente de Kirayi; e incluso se reconocen por el nombre en castellano del lugar donde residen, como en el caso de Caño Jabón muno o ‘la gente de Caño Jabón’

[4] El Resguardo Nükak fue creado con la resolución 136 del 23 de noviembre de 1993, posteriormente fue ampliado a 954.480 ha. mediante la resolución 55 del 18 de diciembre de 1997.

[5] Esta declaratoria tuvo por objeto generar medidas orientadas a garantizar la supervivencia física y cultural de los Nükak y se fundamentó en los resultados de investigaciones que describieron el sofisticado manejo de los recursos del bosque de este pueblo, así como los dramáticos cambios sociales y culturales que han experimentado desde 1988 (Cabrera, Franky & Mahecha, 1994, 1999; Franky, Mahecha & Cabrera, 1995, Politis 1996; Gutierrez 1996).

[6] Barbero, Cabrera & Mahecha, 2011